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lunes, 18 de febrero de 2008

Tan lejos/Tan cerca

Es extraña la sensación de estar muy cerca de una persona pero al mismo tiempo tan lejos. Muy cerca en cuanto a sentimientos, a amor compartido, pero tan lejos en cuanto a realidades y a mundos propios.
Supongo que el profundo respeto que nos tenemos es lo que une esta aparente paradoja. Ellos respetan mis decisiones y yo las suyas.
Y aunque resulta penoso no poder compartir mundos, y muy duro, incluso a veces frustrante y doloroso, al menos hemos conseguido mantener nuestros sentimientos y vencer esa gran brecha que nos separó durante un tiempo.
Y es que les quiero mucho joder, y no quiero renunciar a ellos.
Seguramente no sea fácil de entender, e incluso parezca cobarde o conformista. Pero aún no he encontrado la manera de tenerlo todo. La vida sigue empeñada en obligarnos a renunciar a algo para conseguir un pedacito de lo que queremos.

lunes, 13 de agosto de 2007

Indicador de riqueza

Veo datos en el periódico sobre coches de más de 10 años en Europa. Curiosamente, el país que más coches viejos tiene es Finlandia. Y el que menos, Irlanda.
Me llaman mucho la atención estas cifras.
Supuestamente, el coche es un indicador de riqueza –y digo supuestamente- porque yo creo que es más un indicador de complejos. Sin embargo, Finlandia se me hace más rica que Irlanda, país de los más “pobres” de Europa. En España, como siempre, nos gustan las medias tintas, y nos situamos en la parte media de la tabla. Aunque por una vez nos acercamos a Alemania –sólo en los datos.
Los cuatro primeros países (de los coches más viejos), se encuentran por este orden, tras Finlandia: Grecia, Suecia y Dinamarca. Sigue mi sorpresa, no por Grecia (era uno de los países esperados si nos fijamos sólo en el nivel de renta) sino por los otros dos, de nuevo, países de los más ricos de nuestro entorno, sobretodo, con una calidad de vida que el resto deseamos (al menos yo).
¿Por fin estamos –o están- superando el complejo del coche viejo?
Hace nueve años estuve pasando unos días en Eslovenia, muy cerquita a la frontera con Italia, y una de las cosas que más me sorprendió, de un país azotado por la guerra de los Balcanes (el que menos, sí es cierto, quizás por su homogeneidad religiosa) es que había muchísimos coches nuevos. Pero muchos.
Creo que tenemos complejos que superar aún, porque, evidentemente, la compra de coches nuevos no responde a nuestra preocupación por el medioambiente, dado el aumento de la compra de coches de gran cilindrada, alto consumo y emisiones de CO2 a la atmósfera (todoterrenos…).
¿Cuándo nos daremos cuenta de que el coche es un útil (o un inútil)?

jueves, 14 de junio de 2007

Padres e hijas

Hoy en la comida he coincidido con tres padres, de hijas de diferentes edades (una de 26, otra de 12 y otra de 5). Y hemos estado hablando de cómo se les hace muy cuesta arriba todo lo relacionado con las relaciones sexuales de sus hijas (cosas como “vaya bigote tenía el tío”, “le voy a encerrar en un armario y…”, “como le hagas lo que yo le hacía a las tías, cabrón…”, -refiriéndose, claro, a los “amigos” de sus respectivas hijas).

Les he preguntado si ese “problemilla” tenía que ver con que ellos sabían perfectamente cómo son los tíos...(vale que iba con un poco de mala leche…sé de sobra que no todos los tíos son iguales). Y efectivamente parece que el tema va por ahí (yo hablo con completo con desconocimiento, claro, porque ni soy padre ni tengo hijas…).

Me pregunto si seguimos tratando de forma diferente a hijos e hijas, sin asumir con naturalidad la realidad que nos rodea. Creo que podría ser un buen ejercicio preguntarnos –yo la primera- si como individuos asumimos la diferente realidad que aparece ante nosotros. Porque a lo mejor, sin darnos cuenta, estamos perpetuando ciertos roles. O a lo mejor no.

viernes, 13 de abril de 2007

Té y sexo

Ayer amigo 1 trajo té de azafrán y bergamota, y lo probamos los dos. Al terminarlo, se acercó donde yo estaba sentada con amigo 2 y me dijo que no estaba mal, que podría llegar a acostumbrarse.
Amigo 2 dijo que cómo podía ser eso, que no tenía sentido hacer ese esfuerzo si no le había gustado. Amigo 1 le contestó que seguro que no bebía cerveza. Amigo 2 afirmó. Y amigo 1 le dijo que si fuera una tía, sería virgen…(me encanta jugar al tenis en las conversaciones…).
Amigo 2 dijo que en cualquier caso, virgen no sería, pero que de todas maneras, eso es algo natural (refiriéndose, por supuesto, aunque nadie lo dijo ni lo diría nunca a lo largo de la conversación, al sexo. ¿por qué será que siempre que hablamos de sexo sin nombrarlo sabemos de qué estamos hablando?), y que en algún momento le entrarían ganas seguro.
Amigo 1 de repente preguntó si pensábamos que era algo natural –el sexo, no el té- o que quizás teníamos demasiados estímulos por todos los lados para darle la importancia que a día de hoy se el da. Amigo 2 dijo que era algo natural, y yo dije que también (entré boleando...), pero que sí que es verdad que hay mucho mito, mucho bulo…y los tres asentimos. Lo gracioso es que, y los tres lo sabemos, estábamos todos de acuerdo en esto, en lo del bulo y los mitos, pero cada uno estaba pensando en una cosa diferente...
Lo que sí está claro es que todos los caminos llevan al sexo…

miércoles, 28 de febrero de 2007

Inolvidable Gila

Anoche oí una sirena de policía, que paraba cerca de mi casa. Abrí la ventana del balcón, y me asome. Había un coche y unas ocho motos de policía, es decir, unos diez agentes uniformados. Llevaban prácticamente en volandas a un indigente, negro, borracho, que no paraba de gritar.

El tendero de la tienda de la esquina estaba alucinado por la sobredimensión de este acontecimiento: se trataba de un borracho que estaba gritando en la calle, negro, eso sí. Y pobre, también. Cumple así las dos características que lo hacen extremadamente peligroso.

Dice el tendero que el otro día llamó a la policía porque cerca de su tienda se estaban pegando dos personas que se iban a matar, y que lo único que le preguntó la persona que estaba al otro lado del teléfono fue que si eran extranjeros. ¿Desde cuándo la policía sólo protege a nacionales?

No le pregunté al tendero si paró la pelea para consultar a los contrincantes si eran extranjeros o no. Me imagino la situación, en boca de Gila (esta anécdota, que a mí me alarma, le vendría como anillo al dedo):

- Oiga, el que tiene el ojo colgando y en la boca la oreja del otro señor, ¿que me pregunta la policía que si usted es de aquí? Que si no lo es, que se proteja usted solito, vamos, que puede seguir matándose, que no pasa nada.
- Y el otro, el de la cabeza abierta y con una navaja clavada en el pecho, oiga, que si es usted de origen español (es que no me valen los nacionalizados, ¿sabe?).
- ¡Ah! Que son alemanes, pues déjeme preguntar pero seguro que sí vendrá la policía, porque al fin y al cabo son europeos, del oeste, claro, vamos, como nosotros…

Cómo echo de menos a Gila…

lunes, 19 de febrero de 2007

A un dolor de espalda (vs. placer)

Me gusta la piel, me gusta mucho su piel.

Pero lo que más me gusta es su espalda. Quedarme mirando sus ligeros pliegues, saborearlo todo con mi mirada.

Espero que nunca le duela tanto como lo que a mí me gusta, porque entonces le dolería mucho, mucho, mucho. Demasiado.