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lunes, 30 de marzo de 2009

Metro de Madrid, ¡flipa!

La siguiente historia, que no es ficción, transcurre en el metro de Madrid, ese estupendo lugar en el que hacer amigos es tan fácil como leer un buen libro:

L.P. lee, sentada (afortunada ella), Mala gente que camina, de Benjamín Prado, en edición bolsillo.
S.I. se sienta al lado de L.P.
S.I. gira la cabeza hacia L.P. y comienza a leer, sin parpadear, el libro que L.P. tiene en sus manos.
L.P. lo percibe, pero ni se inmuta, encantada de compartir lecturas.
S.I. se levanta de su asiento y ni corto ni perezoso, le dice a L.P.: "no te creas todo lo que lees en ese libro".
L.P. no puede creer lo que ha oído.

L.P. de Libre Pensadora.
S.I. de Santa Inquisición.

Gracias Vespa, por la historia.

¿Estamos tod@s loc@s?

viernes, 5 de diciembre de 2008

Peligro en el camino

Hace ya tiempo que quería poner este relatito de Espejos, de Galeano. Sí, otra vez más Galeano...

Alrededores de Sevilla, invierno de 1936: se acercan las elecciones españolas.
Anda un señor recorriendo sus tierras, cuando un andrajoso se le cruza en el camino.
Sin bajarse del caballo, el señor lo llama y le pone en la mano una moneda y una lista electoral.
El hombre deja caer las dos, la moneda y la lista, y dándole la espalda dice:
-En mi hambre, mando yo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

De deseo somos

La vida, sin nombre, sin memoria, estaba sola. Tenía manos, pero no tenía a quién tocar. Tenía boca, pero no tenía con quién hablar. La vida era una, y siendo una era ninguna.
Entonces el deseo disparó su arco. Y la flecha del deseo partió la vida al medio, y la vida fue dos.
Los dos se encontraron y se rieron. Les daba risa verse, y tocarse también.

Primer relatito de Espejos, de mi querido Galeano, que, de nuevo, me deja sin palabras.

jueves, 24 de julio de 2008

Liberación

Leo en el “Escuela” de hace unas semanas una frase de Constanza Mekis:

“Expresar nuestras opiniones, nuestras impresiones ante personas que nos aceptan y acogen, es un acto liberador que nos permite salir a la aventura de la vida”.

¿No es esto lo que pasa un poco con los blogs?

Y de repente he recordado un post de Estilografic que me gustó especialmente.

miércoles, 9 de julio de 2008

Diez años

Supongo que siempre hay cosas que a una le hacen pensar que algo está cambiando. Aunque también existan otras que también a una le hacen pensar precisamente lo contrario.
Lo que he visto hoy hace que me decante por la primera alternativa, aunque posiblemente mañana, o dentro de un rato, me decante por la segunda.
Situación:
Miércoles 9 de julio. 15h. Me subo al metro en Callao. Vuelvo al trabajo después de comer, o engullir, según se mire. Suben varias personas conmigo, entre ellas, dos chicas jóvenes que van juntas, de unos veinte años.
Voy leyendo. Las dos chicas se encuentran justo en la línea de mi mirada.
Creo percibir un roce cariñoso entre ellas. No le doy más importancia, aunque reconozco que me pica la curiosidad. Así, entre línea y línea de mi libro abierto hoy por primera vez, levanto ligeramente la mirada.
Pasan varias estaciones y justo se colocan al lado mía, a mi derecha, apoyadas en la puerta contraria a la de apertura. Una besa el hombro de la otra –más que verlo, lo percibo, porque no giro la cabeza: mi curiosidad no supera la vergüenza que sentiría por mirar con descaro. Pero el sonido del beso (repito que estoy muy cerca) confirma mi sospecha. Y lo oigo repetidamente. Efectivamente, están en actitud cariñosa (¿quién inventaría esa frase tan espantosa?).
Veo que hay varios pasajeros que miran con curiosidad. Pero nada más.
Afortunadamente, cada vez se ven más este tipo de situaciones, pero suelen darse en horarios, contextos, zonas diferentes a un vagón de metro cualquiera lleno de gente que va o vuelve del trabajo.
Enseguida me bajo. Y me encierro en el zulo preguntándome qué es lo que ha pasado en estos últimos diez años, cuando yo tenía esa edad. No me recuerdo con capacidad de comerme el mundo con 20 años. Es más, creo que el mundo me comió a mí durante un tiempo. Y quizás es ahora cuando me estoy librando de ese mundo que me engulló sin darme cuenta.
Joder, me siento mayor…

martes, 24 de junio de 2008

Vivir adrede

Leo Vivir adrede, del maestro Benedetti.
Dice Benedetti que hemos inventado museos de todo tipo, pero nos falta un museo de alegrías. Me rindo a sus pies.
Sus reflexiones me recuerdan a En esto creo, de otro maestro, el Sr. Fuentes. Y a El libro de los abrazos, de otro más, Galeano.
¿Qué tendrá aquel otro lado del Atlántico donde nacen tant@s maestros?
Desde luego, me tiene a mí atrapada.

lunes, 17 de marzo de 2008

Abismos

Leyendo a Clandestino he recordado mis muchos momentos mirando al abismo. Muchos, demasiados quizás. Pero yo estaba sola. Acompañada pero sola.
Luego, un poco más tarde, dejé de verlo –al abismo- por un tiempo, hasta que se me apareció potente, terrible, amenazador, exigente. Y casi consiguió que sucumbiera a él. Casi. Pero su mano, su mirada, su cuerpo me sujetaron fuerte. Sin tocarme, sin mirarme. Y tuve fuerzas para no sucumbir.
No sé si Clandestino y yo hablamos del mismo abismo. Realmente no lo sé. Posiblemente no, porque mirar al abismo, a nuestros abismos, es algo personal e intransferible. Pero el sentimiento de estar caminando sobre una cuerda floja es, en algún momento, compartido.

jueves, 28 de febrero de 2008

¿Cosas de la memoria?


Y sólo quiere irse muy lejos, cogerla de la mano, y salir corriendo…

Últimamente la canto mucho, pero es curioso cómo, desde siempre, sólo recuerdo ese trocito de la canción de mi querido Kiko Veneno.

viernes, 18 de enero de 2008

Pene sin retocar

'Winter Wimmelbuch' (Libro de invierno), cuento escrito por Rotraut Susanne Berner, autora alemana, ha logrado superar la censura estadounidense que exigía retocar (¿?) el pequeño pene del protagonista que aparecía en alguna de sus ilustraciones, para poder comercializarse en EEUU. Los censores temían “herir sensibilidades” con esa ilustración.
En ese mismo libro, de hecho, en la misma página (parte superior derecha), aparece ilustrado un cuadro de una mujer desnuda, que no parece provocar la misma reacción en las autoridades estadounidenses.
Me siento incapaz de ordenar todos los pensamientos que se me han venido a la cabeza tras leer la noticia. Prefiero dejarlos volar libres.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Sueño

Me gusta levantarme contigo, ver tu cara de sueño, tan tierna, tan mía. Bueno, en realidad me gustaría que no te levantaras con tanto sueño, que durmieras siempre lo necesario. Pero dado que es complicado desmontar lo que lleva montado tanto tiempo, reconozco que me gusta verte antes de marcharme por las mañanas.
Y me encanta que, como hoy, vengas después de la ducha a la cocina, donde te espero desayunando, y te acerques y me abraces con un abrazo largo y dormido.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Sensaciones

Volé, volé lejos, volé contigo de la mano, sin darme cuenta, asustada, vigilante. Estábamos allí, flotando entre la ligera niebla, sintiendo la levedad de nuestros cuerpos. Oías mi pregunta aprisionada en un bucle de corto recorrido dentro de mi cabeza, aunque sólo una mínima fracción llegaba a tus oídos. Sé que sentías mi preocupación, pero tú sólo podías sonreír, y mirar al infinito, y cogerme de la mano para que volase contigo, para que no te dejase sola.
Aún recuerdo lo inabarcable que se me hizo el mundo. Me sentí pequeña, tan pequeña al asumir que algo tan minúsculo provocara en mí la sensación terrible de perderlo todo…

lunes, 12 de noviembre de 2007

Los balcones están llenos de maniquíes

Parece más un título de una canción de un grupo de la movida madrileña que la realidad que me rodea.
El primer maniquí lo encontré en Barcelona, en un balcón de un edificio cerca del puerto. Mis ojos se dispararon hacia aquella imagen que me parecía divertida, novedosa.
Desde ese primer encuentro, y ya en Madrid, cada vez que mi mirada se pierde en un edificio, acabo viendo un maniquí. Ayer mismo, en la calle Relatores, un perfecto maniquí blanco que nunca antes había visto, me observaba impasible.
Espero no acabar como en la preciosa canción de Serrat.
¿Acabaremos todos compartiendo nuestra vida con un maniquí?
Tengo miedo.

lunes, 29 de octubre de 2007

Fumando en la bandera

Ayer fumé en la bandera por primera vez. Ése es mi gesto hacia España, sin duda (no sé si Rajoy lo admitirá, pero me arriesgo).

Después de la grata experiencia, con mi ángel de la guarda, seguiré fumando en mi bandera. Pero sólo en la mía.

P.D. Como decía el Gran Wyoming (¿o era Gabilondo?), ése gran hombre, lo importante no es el cambio climático, sino si hay una bandera de España en el Ayuntamiento de Hernani. Y Clandestino, ése otro gran hombre, se hace eco de ello y sólo ve banderas allí donde hay bañeras.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Botella apoya el reciclaje

Qué guasón es nuestro alcalde.

jueves, 16 de agosto de 2007

Claridad

Digo una tontería. Me giro para mirarte. Primero sonríes suavemente, luego sueltas una carcajada, y sonríes de nuevo. Con esa dulzura tuya.
El mundo se para, y estoy sola en él contigo.
En ese momento todo es tan sencillo y te veo tan claramente...

martes, 31 de julio de 2007

El peso de la cabeza

9:00 am Tren de cercanías.
Mujer sentada frente a mí, semidormida. La frecuencia de cada cabezada que da, con una exactitud pasmosa, es de una vez por minuto. Como poseída, a cada bajada le sigue inmediatamente la correspondiente subida.
9:05 ¡Pumba! Cabeza que, de nuevo, sucumbe a la gravedad…del sueño.
9:10 Décima caída de cabeza. Se le va la olla literalmente.
Al lado de ella, a su izquierda, justo hacia donde se le cae la cabeza, hay un hombre sentado. El hombre siente como suya cada cabezada de la mujer. Su cara es un fiel reflejo. Poquito a poco se va acercando a la chica, muy, muy despacito. El movimiento es casi imperceptible.
9:15 Hombro y cabeza se encuentran.
Por fin descansan los dos.
Y yo.

viernes, 20 de julio de 2007

Apretar un botón

Voy andando detrás de una persona que vive en la calle, un hombre de mediana edad, envejecido, que camina delante, posiblemente borracho.
Un chico que viene por otra calle, con una cámara de gran tamaño en la mano, pasa cerca de él. El hombre de mediana edad ve la cámara y le dice:
-¡Hazme una foto!
El chico responde:
-¿Te hago una foto?
E ipso facto apunta con su cámara y dispara (¡qué fuerte suena esta palabra!).
En el fondo, entenderse con las personas sólo es cuestión de apretar un botón.

viernes, 22 de junio de 2007

Te veo claramente

Veo gente que se va a trabajar, operarios dentro de su coche organizando el día, personas que viven en la calle, ya despiertas, rodeados de perros, y vigilantes jurados mirándoles con curiosidad. Veo ciclistas, motoristas, automovilistas y peatones, y veo a una pareja besándose apasionadamente en un banco del bulevar (la pasión no entiende de horarios, afortunadamente).

Pero sobretodo, te veo a ti. No dejo de verte a lo largo de mi camino. Te veo claramente, como dice el Silvio.

martes, 12 de junio de 2007

Paredes que hablan

Mayoría no es nadie,
minoría somos todos.


(escrito en una pared de una calle de mi barrio).

lunes, 4 de junio de 2007

La vida es pedalear

La pliego, la meto en el ascensor, la bajo del ascensor, la despliego, me pongo los reflectantes, me subo, miro a izquierda, miro a derecha y por fin, pedaleo…
Los paseantes me miran, los conductores se giran para verme, a los motoristas les da envidia (y a mí ellos…¡mi reino por un motor!), los autobuseros me guiñan un ojo, los polis me saludan (con la cabeza, que las manos las tienen ocupadas), los perros se me acercan como si de un colega se tratase, y me huelen (y yo a ellos).
Y yo grito (sin gritar): ¡libertad (divino tesoro)! Y sonrío sin sonreír. Y todos se quedan helados, asustados, no se inmutan.
Y con tanto ajetreo llego cansadísima al trabajo.

PD Maravillosa película cubana es La vida es silbar.