domingo, 11 de febrero de 2007

El dolor (m)ata

Todos hemos tenido malos momentos, y peores: parece que es una de las cosas que tiene la vida, aunque nos rebelemos, pataleemos, gritemos o no queramos creerlo.

Mi primer desamor, como el de todos, fue duro, mucho, por una serie de circunstancias que no vienen al caso. Y por lo mismo, no creo que lo olvide nunca.

Sé que es muy simple, mucho, lo que voy a decir, pero en aquellos momentos de profunda tristeza, de lucha interna constante y permanente, de amor, de odio y de engaños, me ayudaba buscar cosas que me hicieran reír, reír sin parar y sin pensar. Decidí que sólo podía ver películas, leer libros, escuchar música que me provocara la risa a carcajadas. Cambiaba continuamente de emisora al más mínimo atisbo de tristeza o melancolía, y lo mismo con las películas o los libros. Tardé algo más de un año en encontrarme de nuevo, en olvidar el dolor y en volver a volver a sentir.

Y no sabes, compañero de la derecha, qué buena sensación es ésa; saber que has vencido, que has ganado la batalla contra ti mismo, sin rencores (eso es lo mejor), y casi, agradeciendo ésa nueva oportunidad que aparece frente a ti y que te recuerda que todo tiene sentido, o quizás nada, pero ya, por fin, eres libre de decidirlo.

Esa libertad no tiene precio: la libertad que nos regala desprendernos del dolor.

(perdona el atrevimiento porque de sobra sé que no son situaciones comparables. Mucho, mucho ánimo...).

¡Me cago en tus características!

Ésa ha sido la frase del día, sin duda, salida o más bien gritada de la boca de una persona –creo que indigente, y posiblemente con algo de vino de más- en los alrededores de la Plaza Mayor, un domingo de lluvia como hoy.

No sé la razón que ha dado origen a esa frase, pero la verdad es que da que pensar: cagarse en las características de alguien es más respetuoso que cagarse en alguien directamente, ¿no?

jueves, 8 de febrero de 2007

¡Qué simpática jocosidad!

Qué simpático oir de tan íntegra persona y en ese tono jocoso tan bien traido que tiene un problema por no haber sido tan listo y haberlo sabido antes. Qué bonito gesto ése de aplaudir a tan inteligentes y sensibles palabras de nuestro, sobretodo, justo y sensato ex presidente del gobierno. Sí, es muy gracioso y digno de elogio ser cómplice de las atrocidades que están ocurriendo en Irak, y lo más gracioso es admitir que lo que justificó aquella intervención –y que siempre aseguró que era verdad y que le creyéramos- era una gran mentira (quienes duden de esto, que revisen por favor la prensa y medios de aquellos días).

¿No es extremadamente grave esta situación? Dado que este señor no ha tenido ningún escrúpulo en mentir en muchas ocasiones al pueblo español (a mí me parece gravísimo que el mismísimo ex presidente del gobierno está reconociendo que mintió sobre algo tan grave), ¿osaría reconocer ante el pueblo iraquí que apoyó la destrucción de ese país en base a una mentira inventada para justificar la intervención? Se atrevió a mentir pero no creo que se atreva a reconocer ante ellos que él es uno de los responsables de su terrible situación, y sobretodo en ese tono jocoso que le caracteriza porque claro, cualquiera se puede equivocar, somos humanos, ¿no? (él es humano por equivocarse, pero los iraquíes asesinados nunca lo han sido).

No hay nada peor que una muerte, bueno, sí, hay algo peor aún, una muerte justificada en una mentira que esconde intereses económicos. Sin duda, la mayor de las armas de destrucción masiva es la mentira.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Viajes en vespa

Hacía un tiempo que no me llevaban en moto. Y hoy he recordado esa sensación que tanto me gusta. Me encanta que me lleven y que me traigan, mucho, pero sobretodo me gusta la sensación de ser una espectadora en la primera fila de la sala en la que se proyecta una gran película, repleta de actores y actrices que al mismo tiempo son los guionistas, directores, productores...

Aunque lo que más me gusta es que me lleves tú, en tu vieja vespa, aunque los cascos no me dejen acercarme lo suficiente (perdón por los choques, es que no controlo las distancias).

Me subcontrato

Ayer me encontré con una amiga en el metro con quien hacía tiempo que no hablaba. Es educadora y me estuvo contando que trabaja para una fundación visitando a familias que tienen a chavales en régimen de acogida. La verdad es que admiro mucho a la gente que se dedica a trabajos con un fin social, tan complicados, que requieren de tanto compromiso, voluntad y que seguro que incorporan una gran dosis de desgaste.

Pero me sorprendió saber –quizás sea una ingenua- que se trata de un servicio subcontratado por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid (me dijo “ya sabes, estos líos que se traen que al final no sabes a quién le compete...”). Así que el maravilloso mundo de las subcontratas de los servicios públicos ha llegado a todos los lados, sin ningún tipo de miras.

El problema no es la subcontratación en sí, sino el perfil de las empresas contratadas (a criterio del político de turno –y todos sabemos de qué pie cojean la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, cosa legítima salvo por su claro objetivo de adoctrinamiento espiritual-, y no en función de la profesionalidad y las necesidades reales), las condiciones en las que se producen estas contrataciones y la falta de evaluación y control de quiénes realizan los servicios. Esto es crítico, y no digo importante, sino crítico, cuando se trata de servicios sociales.

Y me vino a la cabeza el tema de la casa de acogida a mujeres maltratadas que gestionaba la asociación Nuevo Amanecer. Un ejemplo vivo.

lunes, 5 de febrero de 2007

Clandestino y las tetas

Hoy clandestino ha escrito sobre las tetas (ver su artículo Una manera de empezar la semana), no en general, sino sobre las tetas de una chica con ojos verdes (este detalle es importante porque indica que no sólo se fijaba en las tetas, y esto es para ser optimistas). La chica en cuestión estaba acompañada de su pareja y desayunaban frente a clandestino.

Mi pregunta de hoy es muy simple, lo sé, quizás demasiado, pero no puedo contenerme: ¿qué tienen las tetas que tiran más –y de verdad- que dos carretas? Quizás me lo pregunte porque a mí no me llaman la atención –yo soy más de cuerpo entero, y de lo que éste me insinúa-, aunque la verdad es que no soy objetiva porque no he visto esas tetas ni a la chica de las tetas. O quizás me lo pregunte porque no tengo ese par de tetas de las que habla Clandestino, y por eso nunca podré saber si, como dicen, las tetas son una de las arma más potentes que existen.

(me he dado cuenta de que he puesto demasiadas tetas en este escrito...como Calndestino...perdón)

viernes, 2 de febrero de 2007

La curiosidad mató al gato

Esta mañana me senté en un banco de una estación de metro mientras esperaba a que llegara el tren. A mi derecha había una niña, de unos 12 años quizás, leyendo uno de esos periódicos gratuitos que inundan las mañanas del transporte público.

Me sorprendió gratamente que una niña se interesara por algo diferente a lo que estamos acostumbrados o simplemente que tuviera la inquietud de curiosear las noticias de un periódico. Me sonreí.

Sin que ella se diera cuenta –creo-, la miré de reojillo sin mover la cabeza porque sentía curiosidad por conocer qué estaba leyendo.

Estaba en la sección de anuncios. No quise curiosear más.