jueves, 5 de julio de 2007

Cosas que se quedan

Hoy me ha venido a la cabeza algo que me dejó bastante tocada durante un tiempo, es curioso cómo registramos en el cerebro cosas que luego repentinamente recordamos, y otras que, aunque pasaron ayer, nunca más las recordaremos.

Hace ya al menos un mes, fuimos a repartir unos folletos informativos por varias calles de mi barrio. Mi barrio es un barrio antiguo, de tradición humilde, con edificios viejos, algunos aún en mal estado y abandonados pero con vecinos viviendo, habitualmente alquilados. Este abandono está siendo utilizado como forma de presión para echar a los vecinos, muchos gente mayor, a veces muy mayor, de renta antigua la mayoría. Es una de las más feas caras de la especulación urbanística.

Entramos en un portal de uno de esos edificios, y cuando estábamos metiendo los folletos en los buzones, oímos una voz a lo lejos que nos llamaba, al sentir ruido. Nos adentramos por el inmenso pasillo que nos llevaba a una bonita corrala interior, en obras, y de ahí apareció una señora mayor, seguramente de más de 80 años, que nos decía que entráramos en su casa y que si podíamos ayudarle a bajar la ropa de verano que tenía colgada de un armario rebosante de ropa de una habitación minúscula. La señora movía el brazo con dificultad, dado que nos dijo que se lo había roto hacía tiempo, y le costaba hacer el movimiento que necesitaba para descolgar la ropa de verano que quería.

La verdad es que salí de aquella casa con mucha angustia, tratando de averiguar si habíamos avanzado socialmente en algo, pero sobretodo, pensando en qué habíamos fallado para que esta señora estuviera sola y viviera en las condiciones en las que pudimos ver que vivía. Cuanto más envejecen las poblaciones, más servicios sociales se necesitan, más atención a las personas mayores, a quienes se les tiene que asegurar que pueden ser independientes si quieren. Parece que las instituciones se empeñan en no darse cuenta de que las sociedades evolucionan, y las cosas cambian cada vez más rápidamente.

Quizás estoy adelantándome, a lo mejor, ojalá, alguien va diariamente a visitar a esta señora para ayudarle en lo que necesite, para hacerle compañía, para mirarla con cariño, para que sienta que aún tiene mucha vida por delante, y sobretodo, que se puede valer por sí misma como lo ha hecho siempre y como seguramente quiera seguir haciendo hasta que se muera. No lo sé, pero no salí con esa idea. Más bien me fui con una sensación de abandono que se me metió por dentro, y que me caló bien hondo.

A lo mejor tendría que darle la vuelta a la tortilla y pensar que la señora se encontraba estupenda con la edad que tenía, y podía, con una ligera ayuda de cualquier extraño, seguir viviendo de forma independiente. Supongo que todo depende de cómo se mire, pero no creo que reconfortar y hacer sentir a alguien que importa, y mucho, sea incompatible con esto.

3 comentarios:

Mariano dijo...

Es un tema muy complejo. El cuidado de los mayores es nefasto en este país, no sé en otros (siempre digo esto, porque a veces pensamos que estamos en la cola, y sí, lo estamos, pero muy muy acompañados).
Desde luego que habría que aumentar el gasto social en los grupos más débiles y desfavorecidos.
Aparte de eso yo tengo una visión con la gente mayor demasiado personal. Viví de cerca el caso de mi abuela. Anciana sí, pero insoportable. Difícil ayudar a personas así. Divago, perdón.
El caso es que a veces nos pasan cosas que se quedan en un rincón del cerebro, o del corazón, o de la piel y de vez en cuando rezuman.
Una pena que escribas tan poco, porque me encantan tus entradas.

Yassin Al-Hussen dijo...

Lamentablemente en este aspecto estamos muy mal.. Soy estudiante de medicina y tengo que hacer bastantes guardias, es impresionante la cantidad de gente mayor que viene en ambulancia porque, por cadualidad los vecinos escucharon ruido de caida, o ves a un paciente mayor que viene sólo A RECIBIR QUIMIOTERAPIA. proceso del cual sales hecho un trapo aunque tengas 30 años, ya no digo nada si tienen mas del doble...


Un saludo!!!

Clandestino dijo...

Mexileña for president coño!!!