viernes, 25 de abril de 2008

Fruslerías que despistan

Me agobia la sensación de no controlar, de que cosas nimias me puedan. Peor aún, que consigan que les dé la importancia que no tienen.
Desde hace un tiempo todo, o casi todo me hace sentir así. Y parece que la mayor parte de las cosas son complicadas, hasta el más mínimo trámite lo siento como si estuviera ascendiendo el Aconcagua.
Supongo que la tensión acumulada las dos últimas semanas tiene algo de culpa. Aunque sólo algo. Pero debería sentirme la campeona del mundo porque hemos superado un obstáculo jodido que pintaba bastante mal. Y lo hemos superado por estar unidos y por no dejarnos vencer, pero sobretodo, por no esperar a que vinieran a nosotros las cosas, sino por buscar el tropiezo con esa alternativa que tenía que aparecer en algún momento.
Sé que ayer de nuevo un minúsculo problema me pudo, y que este mes llevo unos cuantos…y sé que las disculpas no sirven de nada cuando ya se ha actuado...

5 comentarios:

Duende dijo...

si que sirven las disculpas, aun seria peor equivocarse y no hacerlo, si tienes claro mejor intentar que no suceda,
me gusto el post, porque tienes razon , los problemas hay que resolverlos,mejor si es acompañado
suerte

Jovekovic dijo...

Como dijo el divino Johan: Alea jacta est. O tal vez no fue Johan, pero qué más da si sois los mejores.

mgqseaml dijo...

A mi me pasa mucho también. Todo me cuesta mucho ultimamente y gran parte de culpa la tiene el trabajo que me tiene agobiada.
Os tienen que salir bien las cosas, estoy segura, aunque haya pequeños tropiezos.
Besitos

Mariano Zurdo dijo...

Las disculpas sí que valen, cuando se hacen desde el cariño y desde la verdad.
Y cada tropiezo nos hará acelerar en el empuje, por supuesto.
Besitos/azos.

Clandestino dijo...

Las disculpas es lo único que vale. Todos cometemos errores y los seguiremos cometiendo, pero las disculpas es reconocer un error y un dolor causado, así que es lo único que vale después de un "error".